Fisioterapia y linfedema

Por 6 marzo, 2015Linfedema

A consecuencia de la aparición de un cáncer de mama, pueden darse efectos secundarios como el linfedema,  sobre todo si, tras la intervención quirúrgica se extirpan los ganglios axilares. La fisioterapia puede ayudar a prevenir su aparición y a mejorar la educación sanitaria de la paciente sobre este problema.

Por todo ello, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid ha decidido dedicar el segundo videoconsejo de la campaña “12 meses, 12 consejos” (en la que también participan los Colegios Profesionales de Fisioterapeutas de Navarra, Cataluña y País Vasco) a esta patología.

El linfedema que se produce tras la intervención quirúrgica de un cáncer de mama se basa en la inflamación del brazo debido a que en el líquido intercelular se acumula en la zona. El riesgo de aparición de linfedema se multiplica cuando se aplica tratamiento con radioterapia. Los síntomas más evidentes son, según el Colegio Profesional de Madrid, “aumento del volumen del miembro afectado, edema, pesadez, asimetría física, desfiguración y problemas de movilidad, dolor y riesgo de infección entre otros, afectando a la funcionalidad de la extremidad.”

El profesional de la fisioterapia no solo tratará el linfedema, sino que también dará consejos a las mujeres afectadas por este problema para que la extremidad superior vuelva a tener el volumen normal y no pierda funcionalidad. Algunos de estos consejos serán: evitar los hábitos nocivos, llevar una dieta saludable, no practicar deportes de impacto, llevar a cabo una actividad física moderada y regular (como por ejemplo caminar a diario) y no usar ropa ni complementos ajustados en la zona.

No obstante, en caso de que, aun siguiendo estos y otros consejos que pueda dar el médico o el fisioterapeuta, la extremidad comienza a hincharse, es de suma importancia acudir de inmediato a estos profesionales sanitarios para que valoren la situación y determinen el tratamiento específico a seguir.

Deja un comentario