Las 5 lesiones típicas del corredor

Correr es un sano vicio que afecta cada vez a más personas, una adicción que, como ocurre con cualquier otra, solo se apacigua saciándola. No obstante, y aunque resulta de las pocas adicciones realmente saludables, tiene sus inconvenientes: las lesiones típicas del corredor. ¿Cuáles son? Hoy trataremos los 5 lesiones más comunes entre las personas afectadas por este más que beneficioso vicio.

Síndrome de la cintilla iliotibial (o rodilla de corredor)

Puede producirse por correr demasiado o sobre terrenos demasiado duros, lo que da lugar a una inflamación de la cintilla iliotibial. Esta lesión puede generar uno de los dolores más molestos y habituales entre los adictos al running.

Fascitis plantar

Es una de las lesiones típicas del corredor. El problema se localiza en la zona de la fascia plantar, que es una banda compuesta por un tejido fibroso que va desde el talón hasta los dedos del pie. La función de la fascia es amortiguar los impactos que sufre el pie durante la carrera, por lo que la fascitis se produce cuando este tejido se inflama a causa de dichos impactos.

Tendinitis rotuliana

Se produce a causa de una inflamación del tendón rotuliano. Este tendón es una de las zonas que más sufre cuando el deportista sale a correr, pues, al igual que comentábamos en el caso de la fascia plantar, amortigua en gran medida los impactos propios de la carrera.

Rotura fibrilar

Muchos corredores habrán sufrido alguna pequeña rotura fibrilar durante su entrenamiento. Como su nombre indica, se trata de una rotura de una o varias fibras musculares.

Contracturas

Para terminar con este post sobre las lesiones típicas del corredor, hablemos de las contracturas. Son contracciones persistentes e involuntarias del músculo que pueden producirse debido a una sobrecarga muscular, la adopción de posturas incorrectas o a causa de una primera lesión (que deriva en un uso extraordinario del músculo).

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